martes, 13 de marzo de 2012

Meet Sergio Parrinello, El camino del economista

El camino del economista: Sergio Parrinello

Sergio Parrinello es, a mi parecer, uno de los mejores economistas no mainstream hoy en día, por lo mismo, me parece excelente que, al igual que otros tantos grandes economistas, Routledge lo haya homenajeado con la "Festschrift" titulada Production, distribution and trade: alternative perspectives.
La introducción a dicho libro puede ser leída aquí, creo que es un texto de alta calidad sobre el camino de un académico (the path of a scholar).
Me llamó la atención que, al principio de dicho texto, se habla de un trabajo crítico de Parrinello hacia Pasinetti y su modelo verticalmente integrado, pues la crítica a dicha integración vertical es clave en las "Questions for Kaleckians" de Steedman; habrá que leer a Parrinello para observar las similitudes, tanto en la crítica a la integración vertical, como en la propuesta del análisis input-output.

Además de lo anterior, dejo el link a otro trabajo de Parrinello que me parece excelente aportación pars construens:

Sobre la validez del concepto de competitividad en la economía internacional véase “The notion of national competitiveness in a global economy”, in Vint J, Metcalfe J. S., Kurz H. D., Salvadori N., and P. Samuelson (eds), Economic Theory and Economic Thought, Essays in Honour of Ian Steedman, Routledge, London; una versión preliminar puede hallarse en línea aquí; lo más destacado de dicho paper es que muestra el uso del concepto de ventaja absoluta como requisito fundamental para definir la competitividad de un país, la herramienta que introduce Parrinello, es la frontera interés-salario, construida tomando en cuenta la distribución del ingreso desde el enfoque del excedente (al menos en sus características fundamentales), con dicha herramienta se hace posible el analizar dos países, con la variable distributiva determinada exógenamente para ambos, pero "doblemente" exógena para la economía pequeña, que simplemente toma ésta variable una vez que ha sido determinada socio institucionalmente dentro de la economía de mayor tamaño, es así que tenemos delimitados a la perfección los límites en que se pueden mover los salarios, siendo uno de éstos limites el valor clave para definir si una economía sigue siendo competitiva.

lunes, 12 de marzo de 2012

Libros VS Televisión? Ficción VS Ficción!

No sólo de economía viven los economistas, Literatura.

Jorge Volpi, escritor mexicano, en referencia a la educación literaria en México, ha presentado una propuesta más que interesante.
Resumidas cuentas, se trata de lo siguiente: Si queremos que la juventud mexicana lea, no sirve para tal objetivo una campaña publicitaria pro-20 minutos diarios de lectura. Lo que se requiere es, enseñar desde niños a apreciar ficción, buena ficción, incluyendo literatura, pero también cine y televisión (Santo Dios del snobismo intelectual!).

Tal vez sea demasiado simplista el suponer que, si al niño se le enseña a distinguir la buena ficción en el ámbito televisivo, automáticamente el sujeto en cuestión se vaya a interesar en la buena ficción en el ámbito del libro.
Tal vez no sea una suposición tan simplista. Tal vez no sea ésta una suposición explícita o implícita de Volpi. Mi punto aquí es independiente de ello.

Aún si la población se limitara solamente a distinguir ficción de calidad en el ámbito cinematográfico y televisivo, se tendría un gran avance (aunque no con ello quiero decir que sea suficiente). Porque la buena ficción, no importa donde la encontremos, tiene una cualidad sobresaliente:

1.- Nos refleja (como decía Octavio Paz refiriéndose a "Los Simpsons").
En realidad, hasta la mala ficción refleja algo, una pseudo-realidad simplificada en sencillos estereotipos; la buena ficción, en cambio, es un espejo donde podemos vernos en toda nuestra complejidad.
Ver a la humanidad, sociedad e individuo, en dicha complejidad, ya es un gran logro.

Por ello, no sólo nos debe preocupar tener un candidato incapaz de mencionar tres libros, también nos debe preocupar que dicha ignorancia (en términos de no saber apreciar la ficción) se traslape a sus gustos televisivos: proponiendo mejores telenovelas uno puede deducir que tipo de ficción televisiva contempla dicha persona.

A continuación cito un extracto de la más reciente columna de Jorge Volpi en el periódico Reforma:

"Ahora que callan, quizás valdría la pena que los candidatos se sentasen frente al televisor (recomendarles leer es mucho pedir). Tienen suerte: como ha señalado Robert McKee, hoy la mejor escritura se ha trasladado del cine a la televisión. Podrían comenzar...[con la serie sobre] Nucky Thompson, un político corrupto de Atlantic City durante los años de la Prohibición (1919-1933). Así observarían, en directo, las consecuencias de la decisión que criminalizó la venta y distribución de alcohol en Estados Unidos el 17 de enero de 1920. Las mismas razones esgrimidas hoy contra las drogas aparecen allí, en voz de la Liga de Mujeres Cristianas por la Sobriedad...Candidatos: en vez de contonearse por los estudios de televisión -y de apoyar a sus magnates-, sería mejor que pasasen unas horas frente a la mejor televisión."
Los candidatos y el mayor Colvin, Jorge Volpi, 11-Mar-2012.

Modifiqué la cita para no ser acusado de publicista. Quienes sepan de que serie televisiva se habla, sabrán que hay más contenido en dicha serie, que en los discursos de nuestros candidatos.
Mal por los segundos, bien por la primera.

En suma, mala televisión y literatura en todos lados, así como también puede ser de calidad.
El problema, más que ver demasiada televisión, es ver demasiada televisión, y muy poca (nada) de calidad.

Los resultados saltan a la vista:
-El mesías que siempre vemos en las películas de semana santa, pregonando amor y perdón.
-La mujer que tiene éxito en un mundo de hombres, pero nótese nunca usa dicho éxito para modificar dicho mundo, no lo cuestiona en lo absoluto.
-El protagonista de la telenovela, guapo, abnegado? e inteligente? La mezcla de su atractivo y su personalidad? lo convierte en alguien querido por todas, emulado por todos.

Quién dijo ficción simplista? Alguien?

jueves, 8 de marzo de 2012

Krishna Bharadwaj

Sólo un premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas ha sido entregando a una mujer, Ellinor Ostrom; recientemente también se destaca Esther Duflo quien recibió la medalla John Bates Clark.
Si de mujeres economistas dentro del pensamiento heterodoxo se trata, automáticamente se piensa en Joan Robinson. ¿Y quién más? No tan conocida es Krishna Bharadwaj, sin embargo su trabajo ha sido de alto nivel, precisamente por ello creo pertinente difundirlo, además de que parece más que oportuno realizar dicha tarea en el día internacional de la mujer.

Krishna Bharadwaj (1935-1992), fue una economista conocedora sobre todo del enfoque clásico, formando parte de la primera generación que comenzó la reconstrucción de dicho enfoque, nació en la India, de niña practicó canto clásico y se dice que tenía un gran talento para ello, sin embargo fue su talento para la economía el que predominó en su formación, su trabajo en el Economic Weekly "Value through exogenous distribution" refleja su primer acercamiento a la obra seminal de Sraffa, acercamiento que culminó en su colaboración con Bertram Schefold en el libro "Essays on Piero Sraffa Critical Perspectives on the revival of economic theory", es llamada por Alex Thomas la economista ideal, por las siguientes razones:
1.- Tener un amplio conocimiento de varios acercamiento teóricos.
2.- No aplicar estar teorías ciegamente a su comprensión de la economía India, sino basarse en observaciones empíricas.
3.- Consideraba necesario entender la historia de la teoría económica.
4.- Aplicó toda su experiencia en establecer un nuevo centro, que centró su atención tanto en la teoría económica como en su aplicación a la economía India.
En los puntos anteriores se habla de su trabajo empírico, aquí pongo el link a dos de éstos trabajos:


martes, 14 de febrero de 2012

El camino del economista, Sraffa (1)

La presente sección, el camino del economista, básicamente consistirá en presentar síntesis y/o reflexiones de algunas lecturas que vaya realizando, presentando así, el camino del economista.

Por razones extraordinarias, presentaré éste texto primeramente en inglés, pero pronto pondré la versión en español (se infiere de ello que a partir de ahora, se buscará que éste blog sea bilingüe).

The following text presents the impressions of an undergraduate student in economics (me) of Piero Sraffa's book, Production of Commodities by Means of Commodities. Until now I have read the preface and the first 3 chapters.

The preface presents us the object of investigation and some important assumptions in a way that's very straightforward:
"No changes in output and (at any rate in Parts I and II) no changes in proportions in which different means of production are used by an industry are considered, so that no question arises as to the variation or constancy of returns. The investigation is concerned exclusively with such properties of an economic system as do not depend on changes in the scale of production or in the proportions of 'factors'." p.v

Since, as we progress further in the book, the economic system we analyse will produce a surpuls to be distributed, we can only conclude, that to have a positive net product (net product>1), no changes in proportions are needed; this does not means that Sraffa rejects that in economic reality these changes occur, neither he denies that such changes affect economic relations, but he do recognises that a surplus exists, even in their absence.

To continue, in chapter 1, we find ourselves in front of an economic system that produces just for subsistence, the key aspect here is that, in order for this economic system -which produces no surplus yet- to keep functioning, the produced commodities must re-enter the next production process in the same exact quantity that they entered the previous one, to achieve this, there exists only one set of prices -called exchange values by Sraffa-, "such values spring directly from the methods of production." p. 3
Let's keep this in mind as we keep on advancing: prices do not emerge from supply and demand, but from methods of production.

However, when we do have a surplus, a new feature comes into scene, "the surplus (or profit) must be distributed in proportion to the means of production (capital) advanced in each industry; and such a proportion between two aggregates of heterogeneous goods (in other words, the rate of profits) cannot be determined before we know the prices of the goods...The result is that the distribution of the surplus must be determined through the same mechanism and at the same time as are the prices of the commodities." p. 6
In the previous paragrapgh, a hint towards what we know the capital controversies can be seen; also, and most importantly, because of this simultaneous determination, we can see how the system opens itself to socio-institutional closure (see 1) (see 2).

Something which drew my attention, and cannot fully explain, is that the rate of profits "must be uniform for all industries" p. 6

This chapter also presents us with a distinction of commodities in two categories, those that enter into the production of all commodities are called basic commodities, and those that don't, are called non-basic commodities.

Another distinction, in this case about the wage, is included in this chapter; it is recognised that wages can have a share of the surplus, hence, being more than those of subsistence, following this, the surplus wage can be considered a variable element, in spite of this recognition, Sraffa tells us "We shall, nevertheless, refrain in this book from tampering with the traditional wage concept and shall follow the usual practice of treating the whole of the wage as variable" p. 10
This results in having "the necessaries of consumption" (goods the workers consume) as non-basics; so, in the system, taking the place of quantities of subsistence, we have quantities of labour employed.

Once having this explicited in chapter 2, the next chapter begins by posing the question of what happens when wages are reduced (not necessarily as to met their subsistence level).
We see that if proportion between labour and means of production is the same through all industries, in other words, if we have the same methods of production, then a change in the wage won't change prices; let's see this from another position, the position where proportions are unequal, in this case, because of some industries having less labour employed in respect to capital, what is paid less because of wages is not enough for to cover extra payments of benefit (and viceversa when proportions are the other way). Seeing that unequal proportions divide industries into 2 groups, they're called deficit industries and surplus industries, this division being made "It follows that, with a wage-reduction, price-changes would be called for to redress the balance in each of the 'deficit' and in each of the 'surplus' industries" p. 14

One might think that the previous argument is enough, but it isn't, Sraffa goes further and he explains that, in order to see how prices move, we must not only take into account the proportions between labour and means of productions in every industry, we must recognise that these industries use means of production which were also produced by means of a prior combination of labour and means of production, this affecting price determination, in other words, "the relative price-movements of two products come to depend, not only on the 'proportions' of labour to means of production by which they are respectedly produced, but also on the 'proportions' by which those means have themselves been produced" p. 15
Hence, we now have commodities produced by commodities.

Given the inequality of proportions between industries, we could still talk about the existence of a critical proportion dividing the two types of industries, this proportion would be one that if it existed in one industry, such an industry would not see its price affected by changes in distributive variables (this industry would also need, in order to be a critical industry, to have all its means of production made by processes which used the same critical proportion). Important is to notice that we are not claiming that the prices of such an industry would be invariant to changes in proportions used, here we must remember the key assumption presented in the preface.

It is precisely the topic if this proportion the one that closes the third chapter.
"It follows that the only 'value-ratio' which can be invariant to changes in the wage, and therefore is capable of being 'recurrent' in the sense defined in s21, is the one that is equal to the rate of profits which correspond to zero wage. And that is the 'balancing' ratio.
We shall call Maximum rate of profits the rate of profits as it would be if the whole of the national income went to profits. And we shall denote by a single letter, R, the two coincident ratios" p. 17

One final note, in the following quote I think there is neither an explicit nor implicit assumption about demand (leaving it as an open issue), but I cannot see if the same happens about competition, in other words, does the following paragraph includes an underlying assumption about competition?
"A further effect of the rise in the price of the product would of course be to help a given quantity of product to go a longer way towards achieving the required rate of profit" p. 14
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16/02/2012
Further notes:
1.- I think I have found a tentative answer about my doubt of the uniform rate throughout all industries, this must happen because we are in a competitive context.

2.- The classical notion of competition is quite different from the marginalist notion, this must be taken into account in order to avoid understanding incorrectly when I speak about competition, my next post should cover that up.

jueves, 8 de diciembre de 2011

No sólo de economía viven los economistas, Norberto Bobbio

Heme aquí buscando comenzar una sección del blog que espero sea fructífera, la cual se llamará "No sólo de economía viven los economistas", y buscará dar a conocer aspectos de otras ciencias sociales y humanidades útiles para los contados lectores de éste blog; en fin...

Para los economistas -y para todos los demás que tienen la suerte de dedicarse a alguna otra actividad más alegre-, aquí comparto un documento de un gran -y ya finado- jurista y científico político italiano, Norberto Bobbio -a título personal confieso, lo primero que leí de él fue su libro "Liberalismo y Democracia" editado por FCE, altamente recomendable-.

El artículo se llama "Las promesas incumplidas de la democracia" (aquí el link), cito los dos párrafos que me parecieron más relevantes del texto, el primero para debatir con la concepción más liberal que se tiene de democracia -aunque tampoco buscando negar valor al respeto y reconocimiento del individuo-, el segundo para refutar a quiénes argumentan que por la existencia de desigualdad la democracia no es democracia:
Los grupos y no los individuos son los protagonistas de la vida política
en una sociedad democrática, en la cual ya no hay un soberano -el
pueblo o nación, compuesto por individuos que han adquirido el
derecho a participar directa o indirectamente en el gobierno, el
pueblo corno unidad ideal (o mística)-, sino el pueblo dividido, de
hecho, en grupos contrapuestos y en competencia entre sí, con su
autonomía relativa respecto al gobierno central (autonomía que los
individuos han perdido o no han tenido nunca si no es en un modelo
ideal de gobierno democrático que siempre ha sido desmentido por
los hechos).


Naturalmente la presencia de élites en el poder no borra la
diferencia entre regímenes democráticos y regímenes autocráticos. Lo
sabía incluso Mosca, que sin embargo era un conservador que se
declaraba liberal pero no demócrata, el cual ideó una compleja
tipología de las formas de gobierno con el fin de mostrar que, aun no
faltando nunca las oligarquías en el poder, las diversas formas de
gobierno se distinguen en base a su distinta formación y
organización.